Cómo hacer tu programación didáctica (COHERENTE) para oposiciones de EF sin llegar al último día con la sensación de que está incompleta
La programación didáctica en la preparación de unas oposiciones en Educación Física es de esos documentos que suele generar bastante angustia desde el primer día de preparación y que requiere de una cantidad de energía brutal.
He visto en muchas ocasiones como tribunal, que a muchas personas les genera una inseguridad bestial la programación. No tanto por la dificultad que entraña realizar una (que la tiene) sino por que parece que nunca está cerrada hasta que la entregas.
La escribes, la revisas, la corriges, la vuelves a revisar, al apartado este le añades algo que acabas de ver y que te resulta interesante… y aún así nunca tienes del todo claro si lo que estás haciendo está bien o estás construyendo sobre arena.
Y claro, eso resta una energía y un tiempo precioso que poder dedicar a otros menesteres como, por ejemplo, a los Supuesto Prácticos, a la Situaciones de aprendizaje, al Temario o la Exposición oral.
Bien.
A lo largo de este artículo vamos a ver cómo realizar una programación didáctica para que puedas cerrarla con tranquilidad y NO llegues al último día de entrega con la sensación de estar incompleta, de que faltan cosas.
Vamos a verlo. Pero antes, hay algo que tienes que saber.
Errores a evitar en una programación didáctica en Educación Física
Existen 7 errores que yo mismo he visto como tribunal que mucha gente comete una y otra vez. He corregido cientos de programaciones como tribunal. Y siempre ocurre lo mismo:
Hay 7 errores (y oportunidades para crecer) que aparecen una y otra vez.
Y no tiene nada que ver con estudiar más, ni con añadir metodologías de moda, ni con rellenar por rellenar.
Son errores pequeños. Silenciosos. Invisibles.
Pero suficientes para mandarte a casa otro año más.
Personas preparadas. Con horas encima. Con buena intención.
Fuera. A casa.
No por falta de esfuerzo. Sino por detalles que ni siquiera sabían que estaban penalizando.
Cuando estás en el tribunal, ves patrones. Programaciones bien trabajadas. Personas preparadas. Con buena base. Pero hay detalles. Pequeños. A veces invisibles desde fuera.
Y poca gente habla de ellos precisamente por eso, porque son difíciles de percibir desde fuera.
Por eso, cuando preparé un curso sobre cómo programar (al que llamé la Anti-programación) me pareció imprescindible hacer un módulo con esos 7 errores.
Un módulo que sería el primero por el que pasaría todo el mundo.
¿Por qué? Porque hay que evitar lo que te resta puntos sin que lo notes. Que lo mismo tú no los cometes, no lo sé. Pero es importante que puedas corregirlos antes de que sea tarde.
No tienes que fiarte de mí.
Solo léelo. Y saca tus propias conclusiones.
No te voy a escribir aquí los 7 porque no es el objeto de este artículo, pero lo que sí puedes hacer es descargarte el módulo del curso en el que hablo de esos errores.
Ahora mismo es gratis. Si dejas ahí abajo tu email, te llega automáticamente.
Descargar ahora el capítulo gratuito y ver los 7 errores (y oportunidades para crecer aún más si cabe)
Sigamos.
Porque evitar errores está bien, pero construir sobre base firme es lo que realmente marca la diferencia.
Así que una vez hayas interiorizado esos errores… ¿Qué es lo primero? La respuesta está en algo tan poco sexy como el contexto (pero no cualquier contexto).
¿Por dónde empiezo mi programación didáctica de EF?
El primer paso es poco sexy, quizás aburrido y, tal vez por eso, mucha gente no le presta la suficiente atención. Te estoy hablando de elaborar el contexto.
Pero no en plan:
- El pueblo tiene 15000 habitantes.
- Es de nivel socio-económico medio.
- El centro consta de 23 unidades.
- Hay una iglesia a la vuelta de la esquina.
- …
Ese tipo de contexto tiene poca utilidad para construir una programación. Si lo haces así, estarás construyendo tu programación sobre una torre de naipes.
El contexto tiene que ser específico, concreto, y sobre todo, te tiene que ayudar a planificar.
Te tiene que dar un punto de partida. ¿Saber que el pueblo tiene 15000 habitantes te ayuda a planificar? Probablemente no, por tanto, no es ningún punto de partida. Es información, sin más. Pero no es algo que te ayude con tu programación, puesto que no te afecta en nada (a no ser que lo justifiques).
Tu objetivo como docente es llevar a tu grupo de estudiantes del punto A (inicio) a un punto B (mejor que el inicio). Y para eso haces tu programación. Y esa programación se sirve de un contexto concreto. Ese es el fin último. Pero claro, para poder hacer eso necesitas el punto de partida.
Tu contexto.
Y en base a ello utilizarás la metodología más conveniente, la evaluación más propicia, los saberes que mejor se adaptan, las instalaciones más favorables, etc.
Seguimos.
Los objetivos de tu programación didáctica de Educación Física
Otro punto muy relevante es establecer los objetivos de tu programación. No te estoy hablando de que copies y pegues aquí los criterios de evaluación que vienen en la normativa.
No hace falta que demuestres que sabes copiar y pegar, eso se sobreentiende.
Tienes que poner los objetivos, que al conseguirlos, ayuden a tu grupo de estudiantes a llegar a ese punto B que hablábamos antes.
Es decir, que si tus estudiantes consiguen esos objetivos, estarás ayudando a mejorar el contexto de tus estudiantes. Estarás contribuyendo a mejorar su entorno más cercano. Estarás contribuyendo a una mejor sociedad.
Lógicamente estos objetivos no pueden ser los que a ti te dé la gana, tienen que estar relacionados con alguno de los criterios de evaluación del área. O sea, que no puedes poner como objetivo «diferenciar la osa mayor de la osa menor». ¿Por qué? Porque ese objetivo no está respaldado por ningún criterio de evaluación del área de EF.
Así que no olvides relacionar tus objetivos con el resto de elementos curriculares y demostrar que te mueves en el marco de lo que establece la normativa y no vas por libre.
¿Qué más tiene que tener mi programación didáctica de EF?
Después de esos dos pilares (contextos y objetivos a conseguir) vienen una retahíla de elementos curriculares: competencias, saberes, metodología, atención a la diversidad, recursos, evaluación…
Y todos son importantes, porque el conjunto de todos esos elementos es lo que conforma tu actuación docente.
Necesitas saberes, recursos espaciales y materiales, agrupamientos, actividades, progresiones, instrumentos de evaluación, medidas de atención a la diversidad…
Todo eso es fundamental para el diseño de tu labor docente.
Pero.
Todos esos elementos tienen que estar alineados con los objetivos que pretendes conseguir. Con esos objetivos que consiguiéndolos vas a llevar a tu grupo de estudiantes del punto A al punto B.
No es importante si seleccionas el contenido del atletismo, como si seleccionas el del parkour, o si seleccionas el de natación. Lo importante es que ese contenido te ayude en la medida de lo posible a alcanzar los objetivos que te has planteado. Y conocer el punto de partida de tus estudiantes hará que te sea más fácil seleccionar el contenido, porque de pronto sabes que a tus alumnos, eso del parkour les gusta. ¿Cómo lo sabes? Por el análisis del contexto que hiciste.
Igual pasa con la metodología. Ésta no es importante. Es importante en tanto y en cuanto te ayuda a conseguir de un modo más eficaz tus objetivos. Da igual si utilizas el aprendizaje servicio, que la gamificación, que el aprendizaje cooperativo, que el modelo ludotécnico… da igual. Lo importante es que esa metodología te ayude a conseguir de la mejor manera posible tus objetivos.
Y lo mismo con los recursos.
Y con las medidas de atención a la diversidad. No son importantes si pones una u otra. Lo importante es que pongas aquellas necesarias para que TODOS tus alumnos consigan los objetivos establecidos.
Mención aparte merece la evaluación del alumnado (no entraré en la evaluación del proceso ni del docente). Pero se rige del mismo modo.
La evaluación tiene que verificar si los alumnos han conseguido los objetivos planteados. Por tanto tienen que estar diseñados para que recojan información de los objetivos, para que tú puedas analizarla e ir cambiando las condiciones de tu docencia para asegurarte de que el alumnado termina consiguiendo sus objetivos. Y en última instancia esa información te ayude a calificar al estudiante.
Las situaciones de aprendizaje dentro de tu programación didáctica de Educación Física
Un apartado importante dentro de las programación son las Situaciones de aprendizaje.
Ojo: uno de los errores más frecuentes en este apartado es presentar Situaciones de aprendizaje que en realidad son unidades didácticas disfrazadas. Si no tienes claro la diferencia, te recomiendo que leas el artículo antes de seguir.
Durante la programación vas diciendo de forma general que vas a utilizar esta metodología, esta forma de evaluar, que vas a trabajar estos temas transversales… Es decir, durante la programación vas diciendo el sentir general de tu actuación docente.
Puede que digas en el apartado de metodología que vas a utilizar una metodología participativa, activa, que implica al alumnado en su aprendizaje…
Pues bien, en las situaciones de aprendizaje es donde tienes que aterrizar todo eso (aunque también te recomiendo ir tirando ejemplos y aterrizando lo que vas diciendo a la hora de ir escribiendo tu programación). Es en ellas, en las situaciones de aprendizaje, donde se ve si es coherente lo que estás diciendo con lo que vas a trabajar en tu día a día.
Por eso es importante que las situaciones de aprendizaje que vayas a desarrollar estén orientadas a conseguir tus objetivos. ¿Por qué? Porque todo lo has diseñado para conseguir esos objetivos educativos que llevarán a tus alumnos del punto A al B.
Y no solo eso, también que utilices los saberes, la metodología, las medidas de atención a la diversidad, los instrumentos de evaluación que has ido mencionando a lo largo de tu programación.
También puedes ir desarrollando tus situaciones de aprendizaje de forma paralela y luego resumirlo en tu programación los aspectos metodológicos, los aspectos evaluativos…
Sin embargo…
Jamás te recomendaría que comenzaras tu programación didáctica por las situaciones de aprendizaje.
¿Por qué?
Porque necesitas un punto de partida. Un punto A. Unos objetivos que alcanzar.
Solo así podrás estar tranquilo de que tu programación tiene coherencia interna.
Y solo así, podrás tener delante de ti 325 metodologías emergentes… y quedarte tranquilo de que la metodología que has elegido es la mejor te ayuda a conseguir los objetivos planteados en el contexto en el que desarrollas tu labor docente.
Hay mil formas de hacer las cosas. Quizás un millón. Y si metes combinaciones entre metodologías, formas de evaluar, saberes… quizás sea infinito.
No se trata de querer meterlo todo en tu programación. Se trata simple y llanamente de llevar a tu grupo del punto A al punto B. Y tú diseñas una actuación (que es tu programación) para que eso ocurra.
De eso se trata.
Aspectos formales de una programación didáctica en Educación Física
Más allá de los apartados que hemos visto, existen otros apartados que son interesantes que pongas en tu programación.
Estamos hablando del índice, de la introducción, de la conclusión, la portada y de las referencias bibliográficas.
No trates estos puntos de forma liviana. ¿Por qué? Porque en muchas ocasiones cuando estás de tribunal y coges una programación lo lógico es que le eches un vistazo rápido. ¿Y qué ves? Lo primero que te encuentras, es decir: la portada, el índice e, incluso, leas las primeras líneas de la introducción.
Quizás luego se lea en diagonal. Pero es casi seguro que las primeras líneas de la introducción las va a leer. Y quizás también de la conclusión. Por eso te aconsejo que las cuides. Que no lo hagas a la ligera.
Porque aunque no dan puntos de forma directa, sí que influyen en cómo el tribunal percibe esa programación didáctica que tiene entre sus manos. Por tanto, una portada cuidada, un índice claro y una introducción que engancha no dan puntos directamente, pero preparan al tribunal para leer lo que sigue con buena disposición.
Eso es generar una buena experiencia de tribunal. Eso es cuidar ciertos detalles. Es preferible que escribas un par de párrafos de forma menos cuidada en la página 23 que en la introducción.
Conclusión
Hay opositores que entregan programaciones de 60 páginas que no dicen nada. Y hay otros que entregan 40 páginas con una coherencia interna brutal.
La diferencia no está en la extensión. Está en si la programación responde a una pregunta clara:
¿cómo voy a llevar a este grupo concreto de estudiantes a un lugar mejor del que están ahora gracias a mi actuación docente?
Si tu programación responde a eso, con coherencia, con criterio y con la normativa vigente como marco, lógicamente, tienes mucho ganado. Puedes cerrar tu documento con tranquilidad incluso a falta de 5 meses para entregarla.
No necesitas meterlo todo. No necesitas demostrar que conoces cada metodología emergente ni cada autor de moda. Necesitas demostrar que sabes tomar decisiones docentes y justificarlas.
Eso es lo que distingue a un tribunal de una programación que puntúa alto: no la cantidad de lo que hay dentro, sino la coherencia entre todo lo que hay.
Empieza por el contexto. Define a dónde quieres llevar a tu grupo. Y construye desde ahí hacia arriba.
El resto viene solo.
Si has llegado hasta aquí y todavía no te has descargado el módulo del curso con los 7 errores, este es el momento. Además, ahora que has leído el artículo entero, vas a entender mucho mejor por qué cada uno de esos errores importa y cómo evitarlos.
Descargar ahora el capítulo gratuito y ver los 7 errores (y oportunidades para crecer aún más si cabe)

Deja una respuesta